Como habréis intuido por el post anterior. parece que no va a haber suerte. No os van a llegar las noticias de Nueva York, Tailandia, Camboya o Birmania.
Estoy harto. Cansado de metomentodos que opinan, harto de desasnar a gente que no quiere saber de nada de lo poco o mucho que pueda yo mostrar en este blog. Cansado de aquellos que insultan sin decir nombres, que insinúan sin afirmar de frente, que hablan sin dar el nombre o, como decía el gran Manolo Escobar, que te apuntan y no disparan.
Han sido cuatro años de mucha ilusión y bastante esfuerzo por mi parte. Compaginar la vida hospitalaria con esto no es fácil. No se va a mucha exposición, teatro... No se lee mucho al llegar a casa después de pasar horas al microscopio.
He visto películas solo por contarlas aquí, he acabado libros solo para deciros lo que opinaba y, en mis viajes, he pensado qué contaría y qué no. El blog ha sido un motivo de alegrías para muchos amigos y familia. Para Margarida y para mí.
Y también me ha ganado enemigos, ladridos rabiosos, envidias silenciosas.
Cada vez me cuesta más no repetirme, trabajar en los posts. Pero, sobre todo, cada vez me cuesta más ver gente agresiva que no tolera la opinión contraria, que no entiende que se mezclen en una persona partes de ideas diferentes y que no sigan el dogma de una iglesia o partido como a ellos mismos les gusta hacel por fácil y simplón.
Minorías que insultan a mayorías pero se ofenden al oír el contrapunto, la antítesis.
Seres que no entienden que se puede ser culto y educado y, a la vez, una bestia y un cabrón.
Personas a las que cuesta que el mundo y las personas no sean como entienden.
Hombres que no entienden que existe lo que debe siempre existir. Un hombre único, un ser independiente y libre, que escapa de atavismos y compromisos. Los compromisos me habían atado. Me veía obligado, autocensurado, cercano a ocultar mi opinión por no incurrir en la ofensa. A ser pacífico sin querer, solo por no mostrar mi violencia. Y eso me hizo vulnerable, atado y víctima de la violencia de los demás.
Así pues, aquí termina la andadura de este blog, que anda cansado como su dueño. Quien sabe si volveré aquí en un futuro, en una semana o en unos meses. Si crearé tan solo un blog privado para aquellos que sé que escuchan para ser escuchados. No sé que pasará. Sé que ahora no me apetece más estar expuesto a la idiocia y la mofa de los lerdos.
A vosotros, amigos, os dejo un tiempo aquí donde podéis repasar estos cuatro años de idioteces. Ya sabéis... en el lateral derecho está todo.
A vosotros, amigos, os dejo un tiempo aquí donde podéis repasar estos cuatro años de idioteces. Ya sabéis... en el lateral derecho está todo.
No volveré a comprometer mi pensamiento ante nadie. pues nadie merece que calle lo que pienso. Nadie.
Los compromisos. Los compromisos.
Adiós

16 comentários:
Te entiendo, te respeto. Qué le puede decir una Bright a otro idem, sino esto mismo.
Como soy vieja te diría una pedantería, algo que dije a mis hijos de 35 y 38 añitos: Bienvenidos a adultolandia. O lo que pensaba de pequeña de los mayores... "que eran tontos de remate".
Bueno, haz lo que mejor te parezca, disfruta lo más posible haciendo lo que se te ocurra y si se te ocurre hacerte un blog privado, te agradecería que no te olvidaras de esta abuelilla. Beso.
Joder, será un virus.
Yo no lo podría haber dicho mejor. O acaso, ¿escribías este post a mi dictado?
Have a nice journey back home; o lo que es lo mismo: Que descanses entre los tuyos... los de verdad.
.
No lo pillo, Michel...
Exactamente, ¿qué es lo que no pillas?
Lo del virus, lo del dictado o la despedida. El puntito del segundo comentario es para suscribirme a los comentarios... es que se me olvidó la primera vez.
No sé si te llegó el comentario.
Te decía:
¿Que es exactamente lo que pillas? Lo del virus, lo del dictado o la despedida. También te decía que el puntito del segundo comentario es para suscribirme a los comentarios... que se me olvidó en el primero.
Un saludo.
Esto no será lo mismo sin ti y tus brillantes posts. Necios y estrechos de miras lo invaden todo por desgaste. Lo q nos espera.
Hasta unas cervezas.
Sigue,
Pues yo he clicado sobre "seguir", aunque ya no quede nada que seguir... Me has caído muy bien, Eduardo, con blog o sin él. Espero que te arrepientas y vuelvas al tajo.
Un saludo o reverencia.
Vaya por Dios!!! Tengo la negra. Si se fija soy uno de sus ultimos seguidores. Y ahora va y lo cierra.
Lo jodido de esto es que ya me paso en otro blog hace algunas semanas. Lo sigo y en la siguiente entrada lo mismito que usted.
Pues nada, a pasarlo bien, que esto consume mucho, le entiendo y le deseo lo mejor con la tal Margarita.
Yo la verdad no se si seguire con el mio dentro de cuatro años...
La cabecera que has colocado lo dice todo, y es triste, triste pensar que la intolerancia puede acabar con uno, triste pensar que aún no hemos aprendido a escuchar y rebatir opiniones de forma educada y pensar que el hecho de que alguien no comparta nuestra opinión no le convierte en alguien a quien derribar o abatir, sino alguien a quien respetar por exponer sus ideas en libertad. En este mundo lo que importa en convencer, no vencer y menos aún por medio del exabrupto o el improperio.
Lo dicho, es una pena que este espacio cierre, pero entiendo tu posición y la respeto, aunque ya siento añoranza.
Que tristeza, meu caro... Eu vinha amiúde ao teu blog para aprender. Nunca me desiludiu a riqueza dos teus textos e a vastidão dos temas que habilmente comentavas... Espero que o cansaço te passe depressa... e portanto deixo aqui, conjuntamente com grande admiração e carinho por este blog, a esperança de ser apenas um até breve...
No iba a poner nada... No sé, es una sensación extraña cuando has hecho estas "amistades virtuales"... Luego resulta que se pierden y uno no sabe si ha sido un sueño o si la realidad era esto y no lo otro... No, ya acabo... Un abrazo, amigo...
Eduardo, amigo, te lo voy a tomar como un descando... El Café del Artista es indispensable, debes volver y no ha lugar... Además es una orden. Ya hemos perdido demasiados aragoneses ilustres, me niego a perder uno más.
Un abrazo!
Creo en los descansos, en su poder, y por eso creo en las vueltas. Abrazos¡¡¡
Gracias x todo gracias buen viaje,
Publicar un comentario en la entrada