Vamos a hablar hoy de un converso.
Arvo Pärt, nació en Estonia en el año 1935, unos años antes de la ocupación soviética. Por qué habría de ser importante un dato así en un compositor contempóraneo? Además de porque es un hecho que marcó al mundo entero, este hecho afectó la vida personal y profesional del artista, tanto en su formación como en sus influencias o en el desarrollo de su obra.
Estudiante del conservatorio de Tallin, es en los años cincuenta, tras el servicio militar, cuando comienza a realizar sus primeras composiciones para cine y television que compagina con los estudios de composición. Es en esa época que su obra está más influenciada por sus mayores Shostakovich o Prokofiev, aunque a poco a poco deriva hacia posiciones más vanguardistas, en la órbita de Schönberg o Stravinsky, experimentando el dodecafonismo. Es sobradamente conocida la actitud soviética ante cualquier obra estética que divergiese del formalismo socialista. Algunas de ellas son claramente alabadas y otras, como el Credo (Pärt es un hombre profundamente religioso), llegan a ser prohibidas. Por eso y por motivos estéticos, ya en los años setenta, se aleja de esa influencia volviendo lentamente a explorar la antigüedad, la polifonía medieval, el gregoriano, etc. Regresa así, en 1971 a la absoluta tonalidad en su composición, creando tras la atonalidad inicial (de ese tema nunca me oiréis hablar) algunas de las piezas más bonitas de la música erudita contemporánea.
No es un músico de esos que anden en el boca a boca de la masa aunque lo cierto es que se le escucha mucho más de lo que se piensa, como inserto musical en muchas, muchas películas de Hollywood.
Os dejo con unas de sus obras espectaculares.
Os dejo con unas de sus obras espectaculares.

3 comentários:
¡¡¡Vade retro demonio Atonalll!!!. La música atonal, el serialismo y el dodecafonismo (amén de otros -ismos) son innaccesibles para mi nivel de conocimiento musical, (y para la mayoría del melómano medio, creo yo). En otras palabras: las odio. Al menos en estado puro, en momentos puntuales en obras más tonales puede incluso ser resultonas.
El Fratres de Part ha sonado en un montón de pelis (la última que recuerdo es la de Pozos de ambición). Y no me extraña porque escucharla es una experiencia emocionante, lo mismo que los ejemplos que has insertado.
Obras como su "Para Alina" son dignas de museo.
Esa vuelta a la música monacal se la agradezco, como melómano, desde lo más profundo de mi alma musical. Gran compositor. Yo creo que, afortunadamente, cada día se le conoce más.
La represión soviética a los creadores fue asfixiante. En el terreno musical, egoístamente speaking, un tonalista como yo debería, sin embargo, agradecer al joputa de Stalin y cia el que limitara los excesos experimentales de Shostakovich, Schnittke o el propio Part. Paradojas de la Historia.
Al hilo de esta entrada, que mejor que comentar la nueva temporada musical que está a punto de comenzar. Y por desgracia, salvo poquísimas rarezas, nos encontramos con las mismas repeticiones de año tras año. este País necesita una buena patada o empezar a hablar claro sin condescendencias.
Mil gracias por recordármelo. Cuando lo descubrí en youtube me quedé encantada con el avatar. Beso.
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