
No he querido ser muy profundo con el título, porque creo que la ocasión merece contundencia. Como sabéis, tanto los que me conocéis personalmente como los que me seguís por el blog o por Facebook, resido fuera de España hace casi diez años. O sea, soy lo que en los países civilizados se llama un "expat", que viene a ser una especie de emigrante fino (curiosamente en nuestro imbécil país, expatriado es siempre por motivos religiosos o políticos, lo que dice mucho). En ésos países civilizados, mi condición, además de ser motivo de orgullo patriótico y de admiración, se corresponde con un excelente trato, tanto consular como en la tierra madre, derechos de ciudadano como atención sanitaria, voto facilitado y, al regreso, facilidades impositivas, a fin de ayudar a la reintegración en el país. Eso se debe no sólo a una cuestión de elegancia, cultura, simpatía y patriotismo, sino al hecho de que somos personas que, si bien enriquecemos a otro país con nuestro trabajo, somos una fuente importantísima de divisa dinero líquido para nuestro país, tanto por las compras, como por las vacaciones o el mismo regreso.
Qué decir que a los españoles (y me consta que a los portugueses aún es peor), nada de esto ni de nada. En nuestro consulado ya no renuevan ni siquiere el DNI, el pasaporte sólo porque es esencial, no dan ayuda ni siquiera si vas preso y te echan broncas cuando se te olvida alguno de los absurdos papeles necesarios para su maquinária burodiplomática. Por eso, evito en lo posible visitar el consulado. Es un sitio que me resulta molesto, incómodo. Había, en Lisboa, una ventaja adicional, que era el Instituto Español (no confundir con el Cervantes), institución escolar que da clases con el sistema educativo español adaptado y que funcionaba como público para los españoles y privado para los portugueses, con preferencia de entrada para los primeros, pues eran sus familias las que pagan los impuestos en España. Pero, con la llegada del último jerifalte indigitado por este gobierno de modernos y guays pues le parecía superinjusto, osea, y ha establecido como criterio fundamental no la nacionalidad, sino la distancia al colegio. Por lo que he visto compañeros expatriados (algunos, médicos y enfermeros que se vieron obligados a salir después de ser estafados por sus universidades y gobiernos) quedarse sin poder escolarizar a los niños en su colegio en detrimento de portugueses que vivían enfrente del colegio.
Pero siempre nos restaba el último consuelo, la última gota de deferencia de la Madre Patria. Nuestro último y fundamental derecho de Ciudadanos. El Voto.
Pues por lo visto, este gobierno de modernos y guays (aunque creo que con el apoyo de los casposos de la oposición), resulta que cree superinjusto, osea, que paguemos impuestos en otro país y después queramos opinar o incluso votar. Mientras dan voto al inmigrante recién llegado, estás estudiando y está muy avanzado, retirarnos el voto al congreso y a otras instituciones locales. Y como, obviamente, no sería legal que fuesemos los únicos ciudadanos comunitarios y del occidente democrático que se quedasen sin derecho al voto, nos mantendrían la posibilidad de elegir a la utilísima y reconocida Cámara Alta (o Senado). Como caramelito.
Como en el resto (o en la mayoría de países), no dejan votar a los inmigrantes (en algunos ni siquiera a los de la Unión Europea), nos quedamos sin capacidad de participar en el poder legislativo, parcialmente, y sin capacidad para elegir ejecutivos. Y como el judicial ya no lo teníamos...
La inmunda intención del desGobierno de España es más que óbvia, es triste, es repugnante. La injusticia que se nos plantea es de una proporción nunca antes conocida en Democracia.
Ayer me telefonaba desde su Escocia de adopción mi amigo de infancia y tocayo Eduardo alucinado, boquiabierto, no dando crédito. En los minutos finales de nuestra conversación, sabiendo que le es posible hacerlo y no sin cierta amargura, me dijo "me molesta, porque sigo siendo español, pero te aseguro que si eso va para adelante, pido la ciudadanía británica... y renuncio a la española" Y que se hundan solos.
Vive dios que yo, antes portugués que súbdito de un país cainita, inculto, zafio y desagradecido, que refleja su esencia misma en su monarca y su bufón.
Qué decir que a los españoles (y me consta que a los portugueses aún es peor), nada de esto ni de nada. En nuestro consulado ya no renuevan ni siquiere el DNI, el pasaporte sólo porque es esencial, no dan ayuda ni siquiera si vas preso y te echan broncas cuando se te olvida alguno de los absurdos papeles necesarios para su maquinária burodiplomática. Por eso, evito en lo posible visitar el consulado. Es un sitio que me resulta molesto, incómodo. Había, en Lisboa, una ventaja adicional, que era el Instituto Español (no confundir con el Cervantes), institución escolar que da clases con el sistema educativo español adaptado y que funcionaba como público para los españoles y privado para los portugueses, con preferencia de entrada para los primeros, pues eran sus familias las que pagan los impuestos en España. Pero, con la llegada del último jerifalte indigitado por este gobierno de modernos y guays pues le parecía superinjusto, osea, y ha establecido como criterio fundamental no la nacionalidad, sino la distancia al colegio. Por lo que he visto compañeros expatriados (algunos, médicos y enfermeros que se vieron obligados a salir después de ser estafados por sus universidades y gobiernos) quedarse sin poder escolarizar a los niños en su colegio en detrimento de portugueses que vivían enfrente del colegio.
Pero siempre nos restaba el último consuelo, la última gota de deferencia de la Madre Patria. Nuestro último y fundamental derecho de Ciudadanos. El Voto.
Pues por lo visto, este gobierno de modernos y guays (aunque creo que con el apoyo de los casposos de la oposición), resulta que cree superinjusto, osea, que paguemos impuestos en otro país y después queramos opinar o incluso votar. Mientras dan voto al inmigrante recién llegado, estás estudiando y está muy avanzado, retirarnos el voto al congreso y a otras instituciones locales. Y como, obviamente, no sería legal que fuesemos los únicos ciudadanos comunitarios y del occidente democrático que se quedasen sin derecho al voto, nos mantendrían la posibilidad de elegir a la utilísima y reconocida Cámara Alta (o Senado). Como caramelito.
Como en el resto (o en la mayoría de países), no dejan votar a los inmigrantes (en algunos ni siquiera a los de la Unión Europea), nos quedamos sin capacidad de participar en el poder legislativo, parcialmente, y sin capacidad para elegir ejecutivos. Y como el judicial ya no lo teníamos...
La inmunda intención del desGobierno de España es más que óbvia, es triste, es repugnante. La injusticia que se nos plantea es de una proporción nunca antes conocida en Democracia.
Ayer me telefonaba desde su Escocia de adopción mi amigo de infancia y tocayo Eduardo alucinado, boquiabierto, no dando crédito. En los minutos finales de nuestra conversación, sabiendo que le es posible hacerlo y no sin cierta amargura, me dijo "me molesta, porque sigo siendo español, pero te aseguro que si eso va para adelante, pido la ciudadanía británica... y renuncio a la española" Y que se hundan solos.
Vive dios que yo, antes portugués que súbdito de un país cainita, inculto, zafio y desagradecido, que refleja su esencia misma en su monarca y su bufón.
7 comentários:
Curiosamente, por motivos que no vienen al caso, he tenido que pasar parte por el consulado. Lo mismo de siempre. Y he acabado por pagar una fotocopia consular con los 50 centimos que me ha dado una simpática anciana de las de toda la vida en Portugal, puesto que, además de no aceptar tarjeta ni cheques tampoco tenían cambio.
Bem, nem sei o que dizer, sinceramente!... Isso traduz uma tal falta de respeito, uma tal desconsideração pelos cidadãos emigrados que me parece inacreditável. E isso vai ser aprovado no vosso parlamento? Uma ideia tão exdrúxula quando injusta??? Como é que pode sequer ser constitucional excluir cidadãos do seu mais elementar direito em democracia, que é o de votar?? Só espero que não importem essa bizarria estrondosa para terras lusas :(
El director nuevo(osea) del centro ha aplicado estrictamente las normas que rigen la matriculación en España para los centros públicos, que es la cercanía al domicilio. Es el punto más importante a la hora de matricular a los críos, junto con el de hermanos en el centro escolar. Es decir que se ha atenido a la normativa, aunque en el caso de un colegio en el extranjero ciertamente debería primar la nacionalidad. Es posible que exista un vacío legal al que se haya acogido, puesto que para los portugueses el centro es privado, fuente de ganancias. De todas maneras estas cosas las deciden en última instancia los Consejos Escolares de los centros, por votación.
Me temo que lo de que los inmigrantes recién llegados votan,es una de las muchas leyendas urbanas que corren al respecto de la inmigración.
Solo he tenido contacto fuera del país con el consulado en Orán y he de decir que funciona de maravilla.
Pues mira Pon, ahí es donde comienza lo perverso del asunto. En que el Instituto no es para ganar dinero, sino para ganar prestigio. Y el prestigio de un país se gana con el trato que el mismo ofrece a sus ciudadanos. Y aplicar "la normativa" en un caso excepcional como este, cuando en España "la normativa" se la salta TODO el mundo a todas horas (v.gr. la cuestión de la bandera en las instituciones, el pago de impuestos, el no aceptar sobornos, los enchufes, etc...) me parece, además de sospechoso, ridículo.
No dudo yo que el director guay (espero que no sea tu amigo, aunque eso no cambiará mi opinión) no creo que actúe por mala leche, sino por universalismo gracioso. Y eso, lamento informar a todo el mundo es algo que solo practicamos los cretinos de los españoles. Todos los demás tienen una agenda oculta.
Esto parte todo del concepto discutible de patria. Creedme que somos los únicos del planeta que la discutimos hasta en las tabernas. Porque nos confundimos con el asunto del uniforme y el tararí, y como somos un pueblo absolutamente idiota, queremos comenzar la hermandad de los hombres por nuestro salón. A ver cuanto tardan en devolvernos la plata.
Lo del voto inmigrante, ahí tienes razón, es sólo un proyecto, como un proyecto es retirarnos el voto a los expatriados. Pero es un proyecto y los gobiernos españoles en general y este en particular tienen la monomanía de concretar todos aquellos proyectos que, cuesten lo que cuesten, les reporten beneficio inmediato.
O sea, que lo del voto inmigrante no está tan lejos. Y, nuevamente, quien piense que Marruecos no tiene una agenda oculta (otra vez) al respecto, debería ver más ejemplos históricos, algunos de ellos más que recientes.
O sea que sí, que los países son como comunidades ciudadanas, pero el concepto de ciudadanía debe existir, igual que el de "patria" que es como el edificio donde viven eses ciudadanos y debe ser cuidado, respetado el espacio común, limpio y sólido (vayan ustedes a negarle la patria a las democracias más sólidas del mundo como Francia, Inglaterra o EEUU o sí, los países nórdicos o a las más recientes como Portugal con su Revolução y todo)
El caso es que estamos debatiendo lo accesorio para dejar de centrarnos en lo nuclear que es que España trata mal a sus emigrantes. Cuando tengan que llamar a ingenieros, médicos, etc que andan por el mundo,, que harán?
Mal ejemplo. El otro día supe que a un amigo mío, psiquiatra en un hospital en Harvard le dió algo raro en la cabeza y se fue a homologar el título de especialista allí obtenido a España (no sé si quería ganar menos o quería ser humillado, no me consta que le vaya el sado) y, después de meses de espera, le dijeron que si quería ser especialista en Eapaña tendría que hacer dos meses complementarios de especialidad. En ese momento, volvió en sí y decidió que no habría de volver a trabajar en su "patria". Y aquí sí, tenemos médicos extracomunitarios que van con traductor. Y mucho más baratos que un español, sea de Harvard o de Portugal. Todo con criterios economicistas (sorprendentes en gobiernos de izquierda) y de ganancia (como el del Inst Esp)
Pero vamos que si al pueblo le mola eso e irse de cañas, pues adelante. Cada uno se pide la nacionalidad del país de acogida (los que podemos, porque la mayoría, OH SORPRESA, no puede) y España sufre una depauperación intelectual como la del descubrimiento cuando todos los intelectuales, como Cortés o los otros tomaron las de Villadiego. Y en España, que se siga considerando intelectual a Ramoncín...
Pues mira Eduardo que no va a ser mi primo el de Portugal, el director este, no. No le conozco de nada.
Sinceramente yo lo veo blanco y en botella.......si los portugueses pagan y los españoles no, y prima la matrícula de portugueses......clarito clarito. La cuestión es que los papis españoles debieran investigar, claro, en el caso de colegios españoles en el extranjero cual es la normativa de matriculación. Si no lo hacen, el asunto no se solucionará, en detrimento de las familias españolas en el país luso y mayor gloria del director este.
España trata mal a todo el mundo, emigrantes e inmigrantes. No creo que vayan a tener voto en breve ni medio plazo. Es pura filfa populista que todos los partidos sacan a relucir cuando vienen elecciones. En todo caso si el inmigrante vota es porque tiene papeles y en ese caso es ciudadano de derecho, pero conseguir los papeles es harto complicado.
Nunca me he encontrado con un médico con traductor, y efectivamente, tu amigo y tuttilimundi tiene que homologarse la carrera con la complementariedad. No sé si es el caso cuando es al contrario, pero en todo caso al nivel educativo que gastamos, dudo que dentro de unos años haya españoles buscando laburo fuera,porque es de pena.
Los criterios de la cosa médica, al menos en la Comunidad de Madrid, más conocida por la República Bananera de la Espe, los decide la Consejería dem Sanidad de la Comunidad usodicha,lo que se traduce en que, como el Gobierno central es del Psoe y el de la Banana Republic es del PP, las directrices del Ministerio se las pasa la Esperatriz por la depilación brasileña, produciéndose sangrantes casos como que la Ley de Dependencia no se aplica como en otras Comunidades. Perverso,perversiones, absurdos........podemos seguir durante siglos.
Y tú más !!!!, no no te alarmes que no va contra ti, sino que es la forma más rápida de explicitar el ambiente patrio, madrastrero, en el que nos hayamos inmersos, la verdad es que me cuesta hablar sobre estos temas, no por nada, sino por la rabia que me producen, vivimos sumidos en una especie de caos de incompetencia, petulancia, engreimiento, ignorancia, papanatismo, fariseismo...etc, y no sólo por parte del gobierno, sino que la oposición es aún más deleznable, mira he escrito cuatro líneas y te juro que prefiero hablar de la Esteban (ni en pintura).
Así estamos, pe-jota, así estamos
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